Este  consiste en llevar a cabo un estudio personalizado para cada alumno, trabajando sus deficiencias académicas y sus carencias personales así como potenciando sus valores positivos.

Los alumnos que se integran en el estudio dirigido trabajan conjuntamente en el mismo aula, incluso a veces se separan por cursos pero con la finalidad de aprender a convivir en un espacio educativo donde el respeto mutuo y la idea de superación diaria les ayuda para mejorar y aprender unos de otros siendo más tolerantes y educados.

A diferencia del trabajo que se realiza en una academia, en el estudio dirigido se trabaja desde el principio en la formación de la persona, dando en primer lugar importancia a la madurez personal para después ajustar individualmente las necesidades educativas que tenga el alumno. Se apuesta desde un principio por el autoconocimiento personal  dando armas necesarias para la reestructuración académica y cubrir aquellas necesidades y lagunas en las materias que supongan un mayor esfuerzo en el alumno.